Periódico ABC

Miriam Gala, durante uno de sus sensuales bailes POR RAQUEL RINCÓN FOTO: JULIÁN DE DOMINGO


«Lo importante en el baile es la persona, más allá de la disciplina» 9-9-2007 02:42:12 

   A pesar de su timidez inicial, la mirada de Miriam se ilumina cuando habla de su pasión: el baile. Al recordar sus inicios en la danza española y el apoyo de su familia no duda en afirmar que su momento ha llegado. Sin embargo, cuando Miriam se maquilla y adquiere los brillantes ropajes de las antiguas gitanas para recrear a su personaje es cuando se transforma y llena el escenario con movimientos que llegan hasta el cielo.

-¿Cúal ha sido su trayectoria hasta llegar a Fenicia? -Aunque bailo desde que nací, el enfoque más profesional lo obtuve con 15 años, cuando empecé con danza española. Sin embargo, al probar la danza oriental, me sentí especialmente cómoda, noté que se adaptaba a mi cuerpo. Estudié con diferentes profesoras hasta que encontré a Cristiane, que es la que realmente me ha formado. Ahora soy una bailarina de su compañía y también doy clases en su escuela.

-¿Qué es lo que ha aprendido de Cristiane? -Para mí Cristiane es el ideal de bailarina, porque sabe colocarse en cada momento, y sobre todo me ha enseñado que lo importante en el baile es la persona, más allá de la disciplina. Ella es la que me ha enseñado realmente la esencia del baile.

-¿Y cuál es esa esencia? -Bailar es conectar tu yo interno, tus emociones, con el exterior a través del movimiento. Pero, la diferencia de la danza oriental con el resto de las disciplinas radica en que el centro del movimiento está en el vientre y esto ayuda mucho a encontrarte a ti misma.

-¿Es «DROM» la primera actuación que realiza con la compañía Fenicia de danza oriental? -No. Profesionalmente nos presentamos en «Cartografías de la Danza» con el espectáculo «DROM». Pero anteriormente hemos hecho otras cosas como «Aroma Oriental» en la cafetería del Teatro de Madrid.

 -¿Prefiere los grandes escenarios? -No necesariamente. Bailar en espacios más pequeños (Miriam ha actuado en salas como Galileo Galilei o Garibaldi) te puede reducir a la hora de moverte, pero es muy agradable tener una comunicación directa con las personas. A veces es un poco duro porque muestras tus emociones al resto del mundo cara a cara y eso crea conflictos emocionales.

-¿Cómo es su personaje en «DROM»? -Igual al resto de las chicas. Soy una gitana que parte de Rajastán y pasa por Persia, Turquía, Balcanes, Francia y Egipto hasta llegar a España. Consiste en asimilar la cultura del lugar y dejar también tu huella, pues para que el baile tenga sentido, tiene que haber un contexto cultural de fusión.

-¿Está España preparada para esa fusión con tintes orientales? -Sí, aunque poco a poco. Nosotros somos la primera compañía que se programa en un teatro y creo que eso va a abrir puertas a que muchas más lo hagan. Desde luego es una danza que se puede recrear en los grandes espacios. Lo importante es adaptarla al modo de vida occidental, porque si en los países orientales se trabaja más con la emoción y la contención del movimiento, nosotros somos más efectistas.

-¿Qué papel juega el vestuario en la danza oriental? -El 50 por ciento. En «DROM» tenemos 7 cambios de vestuario (uno por país) y gracias a eso asimilamos mejor cada personaje. Es muy importante verte en el espejo aunque sea por un segundo y sentirte otra.

-¿Y sentirse sensual? -Sí. Es posible seducir con cualquier danza, pero la oriental, al centrarse el vientre, trabaja con un centro energético relacionado con la sexualidad. También desarrollamos el giro, que es el elemento común de todos los bailes.

-¿Cómo se resisten dos horas diarias de baile en un escenario? -Como es nuestro sueño, surge solo. El hecho de salir a bailar es suficiente adrenalina.

-¿Ve un futuro prometedor? -Me gustaría que la compañía funcionara durante años. Ahora estoy en un gran momento gracias a que he aprendido a madurar las emociones para transmitirlas como algo verdadero. Además, es maravilloso que te conozcan por tu trabajo, porque todo el esfuerzo que has realizado en tu vida empieza a merecer la pena. Sin embargo, estoy segura de que la mejor actuación está por venir.